Run Dan Run

09.02.2012 13:56

 

Sin más, eché a correr

 

Este mes que apenas empieza he tenido el día más loco de todos desde que llegué a esta nueva ciudad ¿Alguna vez se han preguntado cómo serían sus vidas si les pasaran cosas tal cual suceden en la línea argumental de una película? Pues, viví algo parecido, o fue la impresión que me dio después de pensarlo en frío. Me imagino que alguna vez se vieron este filme tan loco, y repetitivo que se llamaba “Run lola Run”, claro quién no vio “Corre lola corre” ese donde la chica de cabello rojo y pantalón verde, corría una y otra vez en un deja vu inacabable.

A mí no es que me haya encontrado atrapado en una realidad que se repitiera constantemente, pero hice gala del título de la película e imitando la acción de la actriz corrí, corrí y sin más no poder corrí más.

Después de mi desagradable experiencia con el colector que ya les relaté, decidí ir caminando a la facultad, aparte que no me queda muy lejos y así, hago un poco de ejercicio pues estando 24/7 pegado de la computadora o del teléfono no me hace ningún bien, y creo que a nadie, así que salgan a correr YA. Volviendo al tema, esa tarde de clases de artes, con cielo despejado y brisa campante, jamás pensé lo que me deparaba el destino ¿Cómo rayos me iba a imaginar yo, que en menos de cinco minutos estaría corriendo como si perteneciera a un maratón de caridad?

Salí con el tiempo justo, pero como he dicho la facultad está cerca, caminaba feliz, respirando el aire “limpio” con ese toque ácido de smock que nos encanta de la ciudad. Mientras apuraba el paso porque en mi reloj los minutos comenzaron a andar más rápido, me percaté de pronto que estaba en una zona de la ciudad que no me había fijado se encontraba camino a la facultad. Desaceleré el paso, cuando me fijé que a mi alrededor la gente estaba en monos, zapatos de goma, sudaderas, y algunos con gorras o bandas elásticas en la frente ¿Pero qué demonios…? Había llegado al área deportiva de ese lado de la ciudad sin percatarme ¿Dónde tenía la cabeza que ni vi por donde caminaba?

Continué, debía llegar a la universidad, pero la visión me había pasmado de eso no cabía la menor duda, y es que nunca antes en el mes y pico que tengo aquí, había visto a toda esa manada de deportistas, unos haciendo paralelas, otros saltando y al avanzar más y más, veía de todo, hasta gente haciendo bailoterapia. Entonces mientras giraba la cabeza de aquí para allá, escucho unos pasos acelerados, y un: LEFT LEFT, todo gringo, al voltearme me tropezaron, empujaron y continuaba oyendo el “LEFT LEFT” de repente, mucha gente estaba corriendo, sin organización ninguna, llevándose por el medio a quien fuera.

Apartándome, y apretando los labios para no prorrumpir en improperios a los deportistas, respiré y me decidí a llegar a la facultad, pues llegar tarde no era una opción, y al volver la vista a mi reloj me fijé, que entre la admiración y el choque con los corredores psuedogringos, estaba a cinco minutos de pasarme de la hora de entrada. Así que, ahí empezó la película. Corrí, y lo primero que me vino a la mente al hacerlo fue cuando mi hermano huía de su loco imaginario, y una de mis mejores amigas se reía de él a carcajada limpia.  

Y eso era lo que provocaba risa, comencé a correr de pronto ¿Podrían verme, flaco, vestido con vaqueros, zapatos de suela gruesa, franela y un bolso como con veinte kilos de peso extra, corriendo por toda el área deportiva? Claro que llamé la atención, el deportista más extraño, vestido así, con la cara compungida de dolor, por el flato que me atacaba las costillas izquierdas. Los zapatos resonaban y mi respiración agitada no la podía calmar. La gente me señalaba, y hasta vi algunos reírse del loco que corría en el área deportiva de esa manera vestido.

Cuando llegué a la facultad, no dudé en usar mi inhalador, para calmar mi estado asmático moribundo, estaba empapado de sudor con la franela pegada al pecho y la espalda, no tuve clases porque el profesor tenía que hacer un no sé que, así que mi carrera valió nada, solo una anécdota de cómo puedes conocer sitios nuevos en el pedacito de ciudad donde vives si caminas algo despistado.

 

Dan's Little Corner